miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿POR QUÉ LO LLAMAN CRISIS CUANDO SE TRATA CLARAMENTE DE SAQUEO?


Un coste de la vida tan alto que obliga a la gente a endeudarse para toda la vida y un trabajo en condiciones miserables y que, no obstante, gracias al miedo al paro, es codiciado incluso en esas condiciones, son los ingredientes de la fórmula inventada para convertirnos en esclavos.
No seré yo quien defienda en modo alguno el liberalismo económico (que ha acabado arrastrándonos a este callejón sin salida), pero resulta absolutamente cínico que a esto lo llamen encima liberalismo, cuando de lo que se trata es de acabar con el libre mercado de la fuerza de trabajo para convertirnos a todos en algo perfectamente idéntico a los colonos del feudalismo.
Cuando se informa sobre las redes de trata de blancas en las que las mujeres son obligadas a trabajar como esclavas sexuales para pagar la enorme y creciente deuda que han contraido con quienes se han convertido realmente en sus "amos", la gente (como es natural) se escandaliza y se indigna; sin embargo, parece que casi nadie se da cuenta de que, salvo por la crudeza de las formas —el uso de la violencia física— y por la explotación sexual, la mayoría de los trabajadores estamos hoy sujetos a una forma de chantaje perfectamente semejante.
En efecto, gracias a los señuelos y las mentiras de la propaganda, se nos lleva a endeudarnos para toda la vida simplemente para conseguir hacer efectivos los más elementales derechos, como el del acceso a una vivienda digna; y para conseguir saldar la deuda, se nos ofrece trabajo precario, malpagado (no sea cosa que nos liberemos de nuestras deudas antes de haber sido exprimidos del todo) y sometido a eso que llaman movilidad laboral (que irá, sin duda, en aumento) y que hace evidente que no somos dueños ni de nuestras propias vidas. En definitiva, se nos roba (llamemos a las cosas por su nombre) al mismo tiempo nuestra fuerza de trabajo y la riqueza que éste produce, dejando nuestras vidas en manos de los que nos venden a un mismo tiempo hipotecas usureras y explotación laboral. No es tan difícil comprobar que estamos pagando por trabajar.
Lo dicho: sólo hace falta una vuelta de tuerca más para que nos impongan su sistema mediante la coerción y la violencia física y para mí que esa vuelta de tuerca ya la están dando con la reciente reforma laboral y con el progresivo recorte de libertades civiles (véanse si no los avances del fascismo en nuestro entorno, el uso del miedo para paralizar a la gente o los montajes para generar desastres que acaben con toda forma de organización social espontánea).
No basta pues con mejorar legislaciones o cambiar políticas. Hay que acabar con esto que llaman capitalismo y que no es más que un mal disfraz de una especie de neofeudalismo en el que los nuevos señores son los bancos y las grandes corporaciones.
O lo hacemos ya o nuestros descendientes serán simple y llanamente esclavos. Si es que para entonces, claro está, este planeta sigue siendo habitable.

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