miércoles, 2 de mayo de 2012
ARIAS CAÑETE... MINISTRO DE LOS TRASVASES
El presidente de la Coordinadora de Afectados por Grandes Embalses y Trasvases (COAGRET), Valentín Cazaña, ha pedido superar "la vieja política hidráulica", incorporar "plenamente toda la Directiva Marco del Agua" de la Unión Europa y reconocer "el cambio climático como fenómeno" porque éste y la sequía "no van a desaparecer por hacer pantanos".
http://youtu.be/7hTucPtsLG0
viernes, 16 de marzo de 2012
sábado, 17 de diciembre de 2011
SOBRE LA "APROBACIÓN" DE BISCARRUES
viernes, 25 de noviembre de 2011
EMBALSE DE ALMUDEVAR
martes, 26 de julio de 2011
M.A.R.M. CEDE ANTE LAS PRESIONES EN BISCARRUES
La FNCA (FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA) considera que el MARM ha cedido a las presiones y olvidado la justicia ambiental en el embalse de Biscarrués
Tras el anuncio por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de autorizar la construcción del embalse de Biscarrués a través de la declaración positiva de evaluación de impacto ambiental de proyecto, FNCA manifiesta su descontento con la decisión ya que:
- El estudio de EIA no cumple con la obligación de presentar un análisis de alternativas suficiente y tampoco analiza suficientemente los impactos del proyecto sobre el LIC Bajo Gallego y sobre el lugar de destino de las aguas.
- El estudio de EIA no analiza suficientemente los impactos socioeconómicos que la construcción del embalse propuesto tendría sobre una economía emergente y con grandes perspectivas de futuro como es la que se está desarrollando en la comarca de la Galliguera alrededor del turismo de naturaleza y los deportes de aguas bravas.
En los informes elaborados por la FNCA se establece claramente que “la construcción del embalse de Biscarrués tendrá importantes e irreversibles impactos tanto en el río Gállego, ahora calificado como en buen estado de conservación, ya que su construcción supondría una modificación de la realidad física del río, que imposibilitaría el mantenimiento de los valores por los que fue declarado zona de protección LIC, produciéndose un grave deterioro del estado ecológico del río vulnerando así la Directiva Marco del Agua”.
En conclusión, para la FNCA no es racionalmente aceptable ni jurídicamente legítimo aprobar la construcción del embalse aún con condicionamientos, que supondrá una clara violación de la normativa europea y nacional, y más aún cuando “existen soluciones más eficientes y viables que no se han tenido en cuenta”. La FNCA considera que cuando un Ministerio reúne en su seno al juez (órgano ambiental que la evalúa) y la parte (órgano promotor de la obra) es difícil la neutralidad y objetividad que exige la justicia ambiental. Por ello la FNCA cree que la decisión ha de ser revisada.
martes, 24 de mayo de 2011
A VUELTAS CON BISCARRUES
Alfredo Ollero • Lunes, 23 de Mayo de 2011
Llevamos años estudiando el río Gállego, analizando sus cambios, comprobando los efectos que las actuaciones humanas han ido generando en su cauce y en sus riberas. Es un río regulado (embalses de Lanuza, Búbal, La Peña, Ardisa, Sotonera) que llega a su curso bajo con menos de la mitad de sus caudales, intensamente sangrado para el regadío.
En el bajo Gállego estamos observando procesos rápidos y preocupantes que son consecuencia de los embalses, alteraciones que se acentúan ahora, cuarenta años después de la construcción de las presas, como ocurre en otros ríos regulados (el Aragón, el Cinca, el Noguera Ribagorzana, el Segre, el bajo Ebro...). Es una "enfermedad" fluvial muy extendida, grave e irreversible, bien conocida por los científicos. Los embalses, con su retención de sedimentos, con sus derivaciones que generan grandes pérdidas de agua y con su reducción de las crecidas, tan fundamentales para el río, han ido dañando el curso bajo del Gállego. Y hoy los síntomas nos indican que el enfermo está grave: incisión o encajamiento del cauce, descenso del freático, migración de la vegetación ribereña para apretujarse en las orillas y en las playas e islas del cauce, retención con ello de los sedimentos que no se pueden movilizar, incremento con ello de la incisión, matorralización de unas riberas que van quedando colgadas.
Ante esta situación, un nuevo embalse como el proyectado en Biscarrués supondrá sin duda superar el umbral que separa la enfermedad de la muerte para el río Gállego. En pocas décadas iremos asistiendo al definitivo estrechamiento de su cauce y a la definitiva desaparición de sus riberas. El viejo río será un canal muerto.
Es curioso que los defensores de Biscarrués, pensado para el gran negocio hidroeléctrico y para el trasvase más que para el riego, utilicen argumentos como que "gracias a los embalses está mejorando la vegetación de ribera". Es ignorancia interesada. La vegetación dentro del cauce es el principal síntoma de la grave enfermedad: lo coloniza porque ya no hay crecidas que la mantengan a raya y al instalarse allí lo estabiliza, lo encaja y destruye toda su dinámica. Es vegetación riparia que durará muchas décadas, pero que terminará muriendo con el río cuando el matorral lo invada todo. ¿Hay que esperar hasta entonces para darnos cuenta? Habremos perdido nuestro río.
La única solución para el Gállego es renunciar a Biscarrués y gestionar ambientalmente los caudales desde los actuales embalses. Esa gestión consiste en reproducir crecidas como las naturales, frecuentes y potentes, para reactivar el trabajo del río e impedir que la vegetación madure dentro del cauce. Todavía estamos a tiempo, pero hay que actuar ya.
http://www.cirefluvial.com/noticias_ver.php?id=136
jueves, 7 de abril de 2011
BISCARRUES: DE RABIOSA ACTUALIDAD
jueves, 3 de marzo de 2011
MANIFIESTO BISCARRUES 14 DE MARZO

viernes, 18 de febrero de 2011
CAMPAÑA DE APOYO A BISCARRUES




